Conferencia “Humanware: el tratado histórico entre inteligencia artificial y humanos”
Ing. Rodrigo Lozano Ibarra.
El jueves 26 de febrero de 2006 tuve la oportunidad de impartir la conferencia “Humanware: el tratado histórico entre inteligencia artificial y humanos”, organizada por Apex System.
Fue una experiencia especialmente enriquecedora, ya que la mayoría de los asistentes eran ingenieros informáticos con amplio dominio en programación y sistemas multiagentes. Aunque mi formación no es en ingeniería en sistemas, el diálogo fue profundo, respetuoso y orientado al futuro. Confirmé algo importante: cuando el mensaje es claro y la visión es sólida, el perfil profesional no es una barrera, sino un complemento.
Durante la sesión abordé:
El concepto de Humanware como un tratado histórico en construcción entre la inteligencia artificial y la humanidad.
La misión y visión del Comité Nacional de Inteligencia Artificial (CONIA).
Los nueve pilares que sostienen nuestra estructura de trabajo.
El proyecto de certificación para empresas que buscan implementar IA con responsabilidad y estrategia.
También analizamos casos actuales que muestran cómo la inteligencia artificial ya está impactando la sociedad y el ámbito legal, como el caso de Meta, donde Mark Zuckerberg fue llamado a comparecer ante un juez en el contexto de una demanda relacionada con afectaciones emocionales vinculadas a plataformas digitales. Estos ejemplos nos permiten dimensionar no sólo el potencial, sino también la responsabilidad que implica esta tecnología.
Uno de los momentos más interesantes surgió cuando preguntaron sobre el futuro del empleo y cuántos puestos podrían perderse con la inteligencia artificial. Un asistente comentó acertadamente que, en el caso de los programadores, sí habrá transformación, pero no una desaparición masiva, ya que la IA aún no programa de manera completamente autónoma ni estratégica.
La conversación dejó algo claro: no estamos frente a una sustitución total, sino ante una redefinición de roles. La inteligencia artificial no elimina el talento humano; lo obliga a evolucionar.
La audiencia se mostró participativa, hizo preguntas puntuales y expresó interés en conocer más sobre CONIA, su presencia internacional y los próximos eventos. Eso confirma que el debate ya no es si debemos hablar de inteligencia artificial, sino cómo organizarnos para adoptarla con visión, ética y estrategia.
Seguimos construyendo este tratado histórico entre humanos y máquinas. Y apenas estamos comenzando.